Todo empezó en una feria, en San Juan, en 2014. Tenían una mesa chica, tres sabores y ninguna certeza de que esto fuera a convertirse en algo más grande que un hobby de fin de semana. Ahí estaban dos hermanas, Paula y Cecilia: viendo si a alguien más le gustaba el té tanto como a ellas.

A alguien le gustó. Y después a alguien más. Despacio, pero sin parar, todos los meses hubo ventas. Mes a mes, esa mesa de feria se fue convirtiendo en algo más.

En 2018, Cecilia decidió llevar el proyecto un paso más allá. Sabía que ahí había algo que valía la pena cuidar. En 2019 armó su primera pequeña fábrica, y en 2020, en plena pandemia, Blendit creció más de lo que nadie imaginaba.

Hoy Blendit está en más de 120 puntos de venta de Argentina: cafeterías de especialidad, casas de té, tiendas regionales, herboristerías, hoteles, y en nuestra propia tienda online. Todo elaborado en nuestra fábrica.

Lo que creemos

Una taza de té no cambia una vida. Pero puede cambiar un momento. Y cuando alguien aprende a cuidar sus momentos, también empieza a cuidar cómo vive sus días.

Por eso no diseñamos únicamente infusiones. Diseñamos pequeños rituales para disfrutar mejor lo de todos los días: el silencio cuando finalmente termina el día, una charla que se estira sin apuro, el instante en que alguien decide parar cinco minutos, elegir un frasco, y prestarle atención a algo tan simple como su propia tarde.

Hacia dónde vamos

Queremos romper con la idea de que el té es complicado, aburrido o cosa de otra época. Queremos que el té argentino se sienta moderno, cercano y parte de la vida cotidiana de todos. Un país entero, redescubriendo el té. Una taza a la vez.

Esa es la idea detrás de cada Blendit: dos minutos en los que oficialmente no podés hacer nada más.

Blendit. Una invitación a encontrar tu momento.